Llegas el lunes a casa y casi no puedes con tu alma, ha sido un día duro en la oficina, pero… un momento, todavía existe un motivo por el cual volver con ilusión. Ese motivo no es tu querido perro saltando y alegrándose por verte, tampoco lo es tu nueva serie favorita, ni siquiera tu ducha de hidromasaje. Es tu tupper de Wetaca.

Sabemos que llevas con él en la cabeza desde que le echaste el ojo en nuestra carta. No existen minutos más eternos que los que esperas delante del microondas hasta que se calienta. Por fin, lo empiezas a comer y, mientras lo haces, diferentes preguntas rondan por tu cabeza. ¿Por qué está tan bueno? ¿Cómo mantiene ese sabor casero? ¿Cuándo lo han cocinado? y lo más importante ¿Cómo ha podido conservarse durante este tiempo?

No añadimos ningún tipo de conservantes ni aditivos a nuestra comida. Eso os lleva a hacernos preguntas a cerca de su conservación habitualmente. Por ello, hemos querido contaros a través de este post qué es lo que ocurre con vuestros tuppers desde que salen de nuestra cocina hasta que llegan a la puerta de tu casa.

La idea que inspiró Wetaca.

Desde el principio, el factor de conservación de los alimentos fue algo clave para inspirar nuestro modelo de empresa. Observar técnicas de alta cocina como cook and chill nos hizo creer que la calidad no está reñida con la idea que tenemos de un tupper.

La comida ya está lista ¿Qué hacemos ahora?

La respuesta la tiene Manuel Ruíz, nuestro Jefe de Cocina: “Lo más importante para conservar un alimento de forma óptima es evitar la proliferación de cualquier tipo de bacteria. Pero en Wetaca no es suficiente solo con esto. Además, debemos mantener todo el sabor de nuestra comida y, para conseguirlo, utilizamos un abatidor de temperatura”.

Este sistema de enfriamiento rápido permite reducir la temperatura de los alimentos que se acaban de cocer. Se llevan de más de 60ºC a menos de 3ºC  en un tiempo inferior a dos horas. Evitando así la proliferación bacteriana y manteniendo el olor, sabor y textura de la comida.

Envasado. Hasta 8 días en tu nevera.

Álvaro GarcíaDirector de Producción, nos explica cómo en Wetaca “envasamos a través de la técnica de atmósfera protectora que permite conservar nuestra comida en buen estado hasta ocho días”. Al no existir oxígeno dentro del tupper “conseguimos evitar que se desarrollen baterías, y a su vez conserve todas sus propiedades. Es importante para nosotros no utilizar técnicas como envasado al vacío ya que deformarían nuestra comida y alterarían su sabor”, añade.

El transporte. Que llegue en perfectas condiciones es fundamental.

De nada serviría todo el anterior proceso, sin un sistema logístico que garantice la conservación del producto. De esto sabe mucho Eduardo Martínez, nuestro Director de Operaciones, que, se encarga de controlar todo el seguimiento de vuestros pedidos. “Desde que salen de nuestras cámaras frigoríficas hasta que llega al cliente a casa, nos aseguramos de que la comida se mantenga siempre por debajo de 4ºC. Nuestro proveedor especializado en transporte en frío es una parte vital del proceso”, nos comenta Eduardo. “Si el cliente a la hora de recibir el pedido no se encuentra en su domicilio, este vuelve inmediatamente a través del transporte refrigerado. Se mantendrá en la cámara frigorífica del proveedor hasta que pueda completarse la entrega del envío”, nos recalca.

Tus deberes 😉

Una vez recibido el pedido, siempre señalamos en el envase que los tuppers deben mantenerse entre 2º-4ºC para una conservación óptima. Si por diversos motivos no os da tiempo de consumirlos todos, los podéis congelar. En ese caso, siempre os recomendamos que no se sobrepase un mes y que el proceso de descongelación se haga durante 24h en el frigorífico.