El  año 2018 está recién salido del horno y es época de cambios. Aunque a veces esto del  año nuevo sea un simple pretexto, todos queremos mejorar algo de nuestras vidas y nos proponemos un montón de retos. Salud, dinero, amor…Son algunas de las principales cosas que la mayoría le pedís al nuevo año. Nosotros y no es por ponernos cursis, deseamos sobre todo una, el AMOR.

No, no es que toda la plantilla de Wetaca se haya hecho Tinder de forma masiva o que nos hayamos dado un atracón de Tartas de queso y estemos más dulces que de costumbre. Queremos conseguir el amor absoluto e incondicional de vosotros, nuestros clientes.

Teníamos que confesarlo, y es que se nos dibuja una sonrisa en la cara cuando nos dices que te gustan algunos de nuestros tuppers, contamos los minutos para ver tu cara de felicidad al recibir tu pedido, nos ponemos nerviosos cuando te mandamos un mail sin saber si le darás click o nos dejarás en visto, y sí, cuando hace un tiempo que no haces un pedido te echamos de menos aunque intentemos disimularlo…

Y ahora que ya lo sabes, solo nos queda conseguir que tú sientas lo mismo por nosotros o que si ya lo haces, sigas sintiéndolo. Pero al igual que en las relaciones personales, esto sólo lo podemos lograr de una forma: siendo mejores cada día. Así que desde hace unos meses creamos el departamento de I + D y nos pusimos ‘manos a la olla’ sin parar, investigando mil formas de hacer que nuestros tuppers estén cada vez más ricos. Todo para conseguir el objetivo final, que no es otro que saber que cuando abras el film del tupper y lo pruebes, mueras de amor por nosotros. Y nada más.

Para conseguir esto hemos llevado a cabo todo un proceso de trabajo que se ha cocinado a fuego lento a lo largo de estos meses, y como siempre te lo vamos a contar todo, detalle por detalle porque ya sabes, lo más importante de una relación es la sinceridad 😉

Consistencia. Conseguir que todos los tuppers sean iguales.

El objetivo principal era subir la calidad y aumentar la consistencia. Conseguir una alta consistencia es que todos los platos sean iguales siempre. Que siempre estén igual de bien, que siempre estén igual de ricos y qué en definitiva tú lo percibas siempre igual. Como el plato que te comes cuando estás en casa de tus padres y que siempre te sabe igual de bien.

Lo que nos ocurría antes era que al estar produciendo en grandes cantidades, una pequeña oscilación en cualquier ingrediente provocaba que el sabor de un tupper a otro fuera radicalmente diferente. Parece muy sencillo, pero cuando tienes dos kilos de setas y lo echas a una sartén, a veces merman más a veces merman menos, a veces llevan más liquido, a veces llevan menos líquido. Todo eso hace que el resultado final cambie, y que uno tenga mucho sabor a seta y que otro no. ¿Y cómo vamos a conseguir que eso no ocurra? Pues lo principal es la la elaboración de caldos.

Caldos. El principio de cada plato.

Para conseguir un buen sabor y que fuera igual en todos los tuppers, necesitábamos estandarizar los caldos. Para hacer un buen caldo lo más importante es trabajo, investigación y los buenos ingredientes que se utilicen para prepararlo. Es algo tan importante que lleva cualquier plato a otro nivel. El sabor que está de fondo en una salsa, o de fondo en un plato, y qué te hace preguntarte por qué está tan bueno, generalmente es porque tiene un caldo brutal de fondo.

¿Qué hemos hecho para conseguirlo? Hacer un caldo de calidad es algo muy caro, y es difícil conseguir que los tuppers sean asequibles para todos. Investigación y creatividad han sido las claves esenciales para al final conseguir unos caldos de calidad Estrella Michelín a precios competitivos.

No podíamos tener un caldo diferente para cada tupper, pero sí hemos elaborado ocho caldos fundamentales de verduras, pollo, pescado, cerdo y ternera. Están riquísimos para tomar incluso solos y a través de su combinación obtendremos el fondo de todas las recetas.

Son vitales para conseguir que todos los platos sean una fotocopia respecto al sabor utilizando solo ingredientes naturales. Al estar estandarizados y perfectamente milimetrados, ya sabemos que x raciones de arroz llevan x raciones de caldo consiguiendo así, que siempre sepan igual.

Arroces. Todos los arroces de Wetaca han cambiado.

Fundamentalmente los caldos se utilizan para los arroces. Antes no teníamos tan afinado su punto por lo que a veces algunos arroces tenían mejor sabor que otros. Una vez conseguido esto, solo nos faltaba mejorar el grano de arroz.

Lo que nos ocurría con el arroz era curioso porque aún dándole la cocción adecuada, lo que pasaba después es que cuando lo calentabas quedaba arenoso, y no entendíamos por qué. Estábamos ejecutándolo bien, entonces dijimos si no somos nosotros, no son los caldos, ni es la receta, tiene que ser el grano de arroz.

Hablamos con un proveedor de Valencia, le pedimos que nos mostrara todos los granos de arroz que tenía y los probamos todos. Probamos 7 variedades de arroz, las batimos e hicimos con todos lo mismo que haríamos con nuestros tuppers y luego los calentamos en el micro.

Al final nos hemos quedado con el grano de mayor calidad del mercado, el arroz Carnaroli. Pensábamos que esta era la mejor variedad para un risotto o para los arroces melosos, pero lo cierto es que ha terminado siendo la mejor variedad para cualquier tipo de receta de arroz. Así que ahora todos nuestros arroces van con este grano. Es un arroz de grano grande, tiene bastante almidón, y mantiene muy bien la forma y textura. Eso nos ayuda a que en el tiempo que tardamos de racionarlo a abatirlo, no se nos pase y mantenga siempre el punto justo. Lo mismo hemos conseguido con los arroces de guarnición de los tuppers.

Ingredientes. La creatividad ha sido fundamental.

Un plato al final está formado por diferentes elementos que deben ensamblarse a la perfección para conseguir un buen resultado. La combinación de los caldos y los ingredientes de los platos nos dan el sabor final. Para conseguir que este siempre sea igual,  un ingrediente tiene que llevar la misma cantidad siempre y estar elaborado de la misma forma.

Los ingredientes que antes se incorporaban a un plato de manera descontrolada ahora se van a controlar mucho mejor. Por ejemplo para el queso parmesano del Rissoto de setas, hemos hecho nuestro propio condensado de parmesano. Lo elaboramos con leche y el queso, y así conseguimos que haya sabor a parmesano de fondo en todos los platos, con la cantidad justa y perfectamente afinada.

Al final lo más importante ha sido la creatividad, darle mil vueltas a cada ingrediente, a su utilización y elaboración, para conseguir unos resultados de primera calidad ajustados con los precios. Llevar la capacidad de cada producto y de la técnica al límite, totalmente entregada al servicio del sabor.

Tu opinión. Imprescindible para seguir mejorando.

Después de todo, ya solo nos queda que los pruebes y nos des tu opinión. Algunos de nuestro tuppers de la carta de la semana ya tienen estas novedades, como la Sopa de ave y verduras. Si hay cualquier detalle que te gustaría comentarnos no dudes en escribirnos  a través de nuestro  email o en redes sociales etiquetándonos en @wetaca o con el hashtag #comebientodoslosdías.