La historia de Eli nos recuerda a la de su compatriota María Marte, la chef de la República Dominicana que con 24 años comenzó en el restaurante Club Allard fregando platos y acabó convirtiéndose en la Jefa de Cocina de una de los espacios más prestigiosos de la capital, llegando a conseguir dos estrellas Michelín.

Al igual que María, Eli Rivas con 24 años y de la República Dominicana es ya la responsable de poner firma a todos los postres que realizamos en Wetaca: Arroz con leche, Coulant de dos chocolates, Crema de limón…¡todos llevan ya su sello! Su historia es un ejemplo de superación, ya que al igual que María, Eli comenzó en Wetaca fregando platos y gracias a su incansable interés por aprender y su constante curiosidad por saberlo todo terminó demostrando que esto de la cocina era lo suyo.

Cuéntanos Eli ¿cómo pasaste del office a ser la encargada de la elaboración de todos los postres?

Como todo lo bueno, las cosas se fueron dando poquito a poquito, etapa por etapa. Creo que lo más importante fue tener empeño, fuerza de voluntad y sobretodo actitud, querer aprender más y más todos los días. Yo siempre preguntaba un montón en cocina. Veía a la gente de cocina, me quedaba mirando, y siempre preguntaba “Oye, ¿cómo se hace esto?”. También me gustan mucho los postres, así que al principio me pasaba la mitad del tiempo en el trabajo de officce y la otra mitad en los postres, hasta que llegó un momento que dije: o el office o los postres. Entonces ya el Jefe de cocina, me dijo: ¡a cocina!

¿Siempre has estado interesada en la cocina?

No desde siempre, yo en un principio estudiaba contabilidad, pero cuando hace 5 años llegué a España me empezó a entrar el gusanillo por la cocina.

Lo que sí reconoces es que te encantan los postres ¿desde cuando tienes esta afición?

Pues ya desde muy jovencita con 14 años cuando vivía en mi país empecé a elaborar mis primeras recetas. Hacía el flan de huevo en mi casa de Santo Domingo y así fue como empecé a descubrir que los postres se me daban muy muy bien. Aunque también tengo que confesar que el gusanillo por los postres me terminó de aparecer después de tener a mi hija. A ella también le gusta mucho la cocina y compartir esos momentos con ella me hace muy feliz.

Cuando empezaste con ese gusanillo, ¿qué cocinabas en casa?

Pues es curioso, en casa comencé con los coulants o como yo le llamo “bomba de chocolate”. También con los flanes que me encantan, y una tarta que me gusta mucho y que se hace en mi país aunque por aquí no se estila tanto: la tarta “tres leches. Como su propio nombre indica, se trata de un bizcocho bañado en tres tipos de leche: leche evaporada, crema de leche y leche condensada, suele acompañarse con un merengue de claras de huevo, cerezas en almíbar y espolvoreado de canela. ¡Riquísimo!

Convertir una afición en un trabajo es la caña pero aparte de eso, ¿qué es lo que más te gusta de Wetaca?

Pues lo principal: el compañerismo y buen rollo que tenemos todos en la cocina. En todo el tiempo que llevamos aquí nunca ha habido un problema entre nosotros porque siempre trabajamos en equipo y nos echamos una mano en todo lo que haga falta.

¿Cuál crees que es el secreto de ese buen rollo?

No somos individualistas, si uno está muy atareado siempre hay un compañero que trata de ayudarte y eso se agradece. Sinceramente es algo que no he visto en ninguna de las cocinas dónde he trabajado y realmente es todo un privilegio.

Y hablando del trabajo en cocina, ¿cuáles son los principios que deben reinar para ti en ella?

Honestidad, compañerismo y respeto. Si tienes estas tres cosas verás como la cocina marcha, pidiendo las cosas por favor todo es posible.

Cuéntanos un poco sobre la gastronomía de tu país, ¿cuál es el plato típico de la República Dominicana?

Nosotros lo llamamos la Bandera Dominicana  y se trata de un plato con arroz, habichuelas (lo que aquí conocéis como alubias) carne y ensalada, sí, ¡todo junto! Otro de los platos más populares de mi país es el Mangú, que se hace con el plátano hecho puré, salchichón frito, aguacate y cebolla frita.

¿Y en cuestión de dulces, cuáles son los más típicos?

Pues un uno de los postres más típicos y además propio de la época de Semana Santa en mi país son las alubias dulces. En lugar de comerse con sal, se preparan con azúcar y batata. Para cocinarlas se hierven y se le añade coco, batata, azúcar y leche evaporada.

Suena genial esa receta, ¿te atreverías a realizarla para Wetaca?

A mi me encantaría, pero aquí que están acostumbrados a las alubias con chorizo van a flipar con su versión dulce.

Hablamos un poco sobre ti, aparte de la cocina ¿cuáles son tus aficiones?

Me gusta mucho el pádel, un día me invitaron, lo probé y me encantó. Otra de mis pasiones es montar en bici, todos los fines de semana si hay buen tiempo, cojo mi bici y me pierdo.

Sabemos que estás deseando de decirlo, ¿cuál es tu dulce favorito?

Una tarta que me vuelve loca es el flan de fruta de la pasión. Es parecida a la tarta de queso, pero en lugar de queso lleva fruta de la pasión, ¡y está de muerte! Es muy laboriosa: primero hay que hacer una pasta de galletas, luego se mezcla la fruta de la pasión con yemas de huevo y leche condensada; y al final hay que montar un merengue por otro lado y  flambearlo.

Cuéntanos un consejo o truco de cocina que darías a los que te están leyendo…

Pues para mi, en cuestión de repostería, MUCHA PACIENCIA y medida a la precisión exacta. Porque la repostería tiene que ser muy precisa y tener mucha paciencia a la hora de llevarla a cabo.

Y alguno para los postres de Wetaca… 

Pues por ejemplo lo que hago aquí con el Brownie de chocolate.  El secreto del brownie es no batir mucho el huevo para que no coja mucho aire, de esta forma no sube mucho quedando una masa densa y jugosa como la del nuestro.

Puedo contar otro ‘truquito’ para el Arroz con leche. Probad a ponerle un poco de vainilla, ya sea en esencia o en rama, y ya veréis…

¿Cómo te ves en un futuro?

Pues ahora que he descubierto que mi auténtica pasión son los postres, me gustaría seguir especializándome y aprendiendo para en un futuro estudiarlo más a fondo. Me encantaría crear nuevas recetas y seguir aprendiendo de la cocina en general.

¿Qué consejo le darías a las personas que están empezando?

Desde mi experiencia tengo que decir, que no soy de las personas que dice no sé o no puedo, yo digo yo aprendo. Y claro, cada cosa tiene su experiencia, vas aprendiendo poquito a poco, nadie nace sabiendo y volvemos a empezar de nuevo en cada error. Cuantas veces al principio se me quemaban las cosas, y yo decía venga lo hacemos de nuevo otra vez, hasta que salga. La vida es cometer errores y aprender de ellos.

No es por librodeatutoayudear pero conocer historias como la de Eli o María, nos motiva, nos alegra y nos ‘endulzan’ el día porque nos hace darnos cuenta una vez más de que si te lo propones puedes llegar a dónde quieras.