
Por qué nuestros platos no llevan nada que no pondrías en tu propia cocina.
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Cocinar sin conservantes ni aditivos no es una etiqueta que se pone en la caja: cambia cómo se cocina, de dónde vienen los ingredientes y cómo hay que guardar el plato una vez hecho. En Wetaca lo hacemos así porque es la única forma de que un plato preparado sepa y sea, de verdad, comida casera.
Un conservante o un aditivo existe, sobre todo, para que un producto aguante más tiempo fuera de la nevera o para conseguir por la vía rápida un sabor con más potencia. Cocinar sin ellos significa renunciar a ese margen: el plato dura lo que dura la comida real, ni un día más por fórmula química.
Eso se traduce en decisiones muy concretas en la cocina: un sofrito que se hace a fuego lento en vez de con un concentrado, un caldo que hierve horas en vez de partir de un cubito, ingredientes que reconocerías si los leyeras en una etiqueta.
No usamos aditivos ni conservantes, y por eso nuestros platos deben mantenerse siempre refrigerados, desde que salen de la cocina hasta que llegan a tu nevera. No es una limitación del envase, es la consecuencia directa de no usar nada que alargue la vida del plato de forma artificial.
El sabor de un plato casero no se consigue con una fórmula, se consigue con lo que se compra y el tiempo en la cocina. Leche asturiana, arroz de Valencia, pasta 100% italiana, carnes de la sierra de Madrid y verduras de la huerta de Navarra: compramos directamente a granjas, huertas y productores, los mismos ingredientes que podrías encontrar en el mercado de tu barrio.
No hay atajos de por medio. Un sofrito lento, un caldo que hierve durante horas, un pescado que se deshace justo en su punto: así es como cocinamos, sin prisas y respetando el tiempo que pide cada receta.
Cada semana tienes más de 32 platos principales, 6 entrantes y 2 postres para combinar como más te apetezca. Carnes, pescados, legumbres, verduras y cereales distintos, para que comer variado no dependa de que tú te acuerdes de planificarlo. Rotamos los platos porque comer variado es, en sí mismo, una forma de comer bien, sin necesidad de que ningún plato cargue con la etiqueta de "saludable".
"Me ha sorprendido lo fácil que es organizar las comidas de la semana. Súper práctico para el día a día, sin renunciar a comer bien."
Este tipo de comentarios se repite entre quienes prueban Wetaca por primera vez: no hablan de una experiencia extraordinaria, hablan de la tranquilidad de tener resuelta la comida de la semana sin renunciar a que esté bien hecha.
Si quieres ver el menú de esta semana y comprobarlo tú mismo, puedes hacerlo en la carta de Wetaca.
¿Por qué los platos de Wetaca tienen que estar siempre en la nevera? Porque no llevan conservantes ni aditivos. Sin ellos, el plato no puede aguantar fuera de temperatura de refrigeración, así que va siempre frío desde que sale de la cocina hasta que llega a tu casa.
¿Cuánto duran los platos en la nevera? Están pensados para consumirse esa misma semana, no para almacenarse durante meses. Cada plato indica su fecha de consumo preferente en el envase. Si quieres alargar su vida puedes congelar.
¿De dónde vienen los ingredientes que usa Wetaca? Leche asturiana, arroz de Valencia, pasta 100% italiana, carnes de la sierra de Madrid y verduras de la huerta de Navarra: compramos directamente a granjas, huertas y productores, los mismos ingredientes que podrías encontrar en el mercado de tu barrio.
¿Cocinar sin aditivos cambia el sabor del plato? Sí, y para bien: sin atajos como concentrados o potenciadores, el sabor depende del ingrediente y del tiempo de cocción, que es exactamente lo que pasa cuando cocinas en casa sin prisas.
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